lunes, 7 de julio de 2014

AQUI LASCANO NELSON “PINDINGO” PEREYRA Por Julio Dornel

AQUI LASCANO NELSON “PINDINGO” PEREYRA Por Julio Dornel En la década del 50 la ciudad de Lascano ostentaba con orgullo el título de Capital del Arroz y había centralizado el poder económico del norte rochense, ejerciendo notoria influencia en lugares perdidos del departamento. Don Tolentino desde EL LASCANENSE nos informaba detalladamente sobre las inquietudes y postulados de la población, mientras don Antonio Pereyra Vázquez regenteaba a su antojo los destinos del fútbol y las leyes. La brisa fresca que llegaba por el túnel verde desde Averías, hacía más habitables los apartamentos del hotel del “Colchonero” Arigoni, que con su amistad campechana suplía con creses las 5 Estrellas que las autoridades le negaban. El querido “Loco” Santiago esperaba la O.N.D.A anunciando los turnos o la demora indeterminada. El “Gordo” Correa manejaba sus negocios desde la cantina del Social, mientras el “Chucho” se las ingeniaba para ir gastando. Adauto repartía remedios y comenzaba a rematar todo lo que veía mientras que Juan Lanusse y Carlos del Barrio pregonaban su socialismo en soledad. La salud de Lascano y 20 leguas a la redonda estaba supervisada por los doctores Introini, Iparraguerre y Fonseca. En la escuela 93 nos encontramos con Sabatino, mientras el Cine Vitoria de Machadito cimentaba varios casamientos por falta de linternas. Tras este vuelo evocativo tenemos que aterrizar en un barrio cualquiera que puede ser el Molino, el Hospital, el Porvenir o la Cuchilla, porque en uno de ellos, no importa cual nació en el 52 Nelson Pereyra con una guitarra bajo el brazo. Mientras las Murgas del “Carancho” o del “Gacho” bajaban desde la Cuchilla con sus reiterados temas, la peluquería de Moreno se convertía de alguna manera en un pequeño centro cultural hasta que los parroquianos se trasladan hasta el bar de Aquino para estirar las madrugadas. El profesor Méndez Viera perdía su tiempo y el nuestro intentando que aprendiéramos guitarra, aunque nunca pudimos salir del RO-DE-MI-FA-SOL, algún pentagrama y ninguna corchea. El “Cuzco” y el “Quitito” integraban la Liga Regional de Fútbol, el corazón de “Becho” palpitaba fuerte junto a su primer violín, doña Herlinda repartía cultura por los salones del liceo y don Nelson “Calderon” Pereyra multiplicaba los panes de Sánchez en los barrios más humildes de la ciudad donde faltaba el efectivo. En ese ambiente de ciudad tranquila y sin apuro transcurrieron los primeros años de “Pindingo” sin llegar a comprender en sus primeros días escolares aquella imagen del indio enfermo que se le presentaba en la tapa del cuaderno Tabaré destinado a los deberes, hasta que un día y casi sin darse cuenta estaba en un medio rural desconocido: Sarandí del Consejo. Alternaba en las tareas propias de la campaña, mientras iba rompiendo cuerdas a la guitarra de Hugo Baraldi, que se transformaba en su primer profesor, entreverando clases con Rafael Abreu en la escuela del pago. Enamorado hasta los “tuétanos” de la guitarra, hacía varias leguas en su caballo oscuro para poder tocarla en casa de Abreu en 19 de Abril. Debutó oficialmente en la Radio del Liceo de Castillos en una programa dirigido por Juan de la Cruz, tras varios días de cabildeos y otros tanto para juntar coraje. Lo demás es conocido. Vinieron los festivales, la revelación, el viaje a España y una madurez que nos habla de muchos años de trabajo y dificultades en un medio donde nadie te regala nada. Caprichoso hasta la médula no quiere apartarse ni un centímetro del camino trazado, primero lo nuestro, segundo lo nuestro y ercero lo nuestro, “total para qué importar”. Trabajador desde la nada hace 30 años que alimenta guitarras con temas populares, tratando siempre de relejar vivencia de lugares perdidos y olvidados del departamento. Debemos señalar finalmente que en el extenso currículum de ese artista lascanense figuran premios y menciones obtenidos en todo el territorio; primer premio a nivel nacional en Cerro Largo, primer premio en el séptimo Festival del Olimar, participación en “Derrochando Coplas con los Zucará en los temas “Camaronero” y Tristezas. En uno de sus últimos trabajos discográficos incluyó varios temas vinculados a las ciudades de Lascano y Chuy. Ha señalado que “la guitarra y el canto significan todo para mí, no puedo estar más de dos día sin cantar y pulsar la guitarra. Es una necesidad que tengo de expresarme y lo manifiesto a través del canto y la música.” " Haz de Internet una gran plataforma de comunicación, no la conviertas en una cloaca de maldad" preHacker.Hacker Digital. Año I - Nº 49 - Uruguay, 24 de octubre del 2003 El Interior también importa Nelson "Pindingo" Pereyra Autismo Los últimos charrúas Ojos Uruguayos en el Brasil Sin Respuestas Hurgando en la Web Visitando Balestrino Recuerdos del Ayer Sucedió en España El Interior TambiénExiste Rincónde Sentimientos Olvidémonos de las Pálidas Correo de Lectores El Marinero

lunes, 3 de febrero de 2014

HIPERACTIVIDAD ENFERMEDAD FICTICIA

En las últimas décadas el trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) ha sido uno de los diagnósticos más frecuentes entre niños en quienes se detecta cierta tendencia a la inquietud y la aparente falta de concentración, conductas consideradas síntomas de este supuesto trastorno psicológico. Asimismo, el TDAH también se encuentra asociado a un fenómeno que poco o nada tiene que ver con la medicina: las cuantiosas ganancias que un puñado de farmacéuticas han acumulado gracias a la prescripción de sustancias diseñadas para tratar el déficit. Aunado al hecho de que no existe evidencia conclusiva para la existencia de esta enfermedad, la cuestionable posición ética de estas empresas hizo sospechar sobre la veracidad de la misma. Recientemente se dio a conocer que el psiquiatra que definió el TDAH en los años 60, el estadounidense Leon Eisenberg, confesó pocos meses antes de morir que el trastorno es “un ejemplo de enfermedad ficticia”, esto es, una invención a partir de pruebas parciales y en función de un propósito específico, en este caso, generar las condiciones en las que fuera posible comercializar un fármaco. Eisenberg murió en 2009, pero solo hasta hace unos días se dio a conocer su revelación. El psiquiatra dijo además que, de existir, las causas del TDAH tendrían que buscarse en el contexto psicosocial del niño y las conductas que este puede provocar, solo que un estudio semejante llevaría tanto tiempo que, desde su perspectiva, “prescribir una pastilla contra el TDAH es mucho más rápido”. Se trata, sin duda, de una confesión que al menos nos hace reflexionar sobre los motivos de la medicina y la farmacéutica, las cuales parece que se han convertido en industrias en las cuales la salud humana es la última de sus finalidades.

sábado, 16 de noviembre de 2013

BULLYING.....agresividad

por Silvia Valero Loro Si nos adentramos en las bases teóricas de todo comportamiento humano, las grandes teorías psicológicas se diferencian en la visión del individuo como tal o como parte de un grupo. Infinidad de estudios y teorías psicológicas confirman otras teorías anteriores o las renuevan con nuevas visiones actualizadas sobre el mundo, la sociedad y las personas. El acoso escolar atrae a los investigadores que quieren averiguar y justificar la conducta agresiva, malintencionada y persistente de un alumno hacia otro. Por las teorías de la Psicología Social podemos explicar las causas de este fenómeno desde la visión del individuo como parte de un grupo. Bandura es uno de los principales teóricos de la Psicología Social. Su Teoría del Aprendizaje Social nos dice que la conducta agresiva no depende de patrones hereditarios ni fisiológicos sino de la influencia del medio que rodea al alumno y el aprendizaje por imitación. El acosador justificaría su comportamiento agresivo mediante pensamientos y juicios morales, lo que llama Bandura la desconexión moral. La teoría sociológica de Durkheim interpreta la conducta agresiva como una respuesta “normal” ante un mal ambiente el cual seria la causa de la violencia. Un sistema es un elemento complejo en el tiempo y el espacio A estos ambientes causantes de la violencia, Bronfenbrenner los llamaría sistemas y los organiza por influencia de todos ellos al desarrollar el comportamiento humano. La familia y la escuela son ambientes de socialización donde los niños y niñas reformulan sus juicios, valores y actitudes y se van desarrollando como personas dentro de una sociedad. Para Bronfrenbrenner la familia, la escuela y los amigos son microsistemas y la relación entre ellos formaría el mesosistema. También influyen desde la televisión y el trabajo de los padres (exosistema) hasta la legislación y organización de la sociedad (macrosistema). Sobre esta Teoría Ecológica de Bronfenbrenner, se pueden explicar los orígenes de la conducta agresiva iniciados en el centro del sistema, el individuo, extendiéndose a sus infinitas relaciones e influencias de los demás sistemas.
La relación más directa de la familia es la primera que afecta al niño/a. Es el primer sistema socializador donde aprendemos cómo son las cosas, las personas, las interrelaciones y porque funcionan de un modo concreto, a lo que se espera de nosotros y cuáles son nuestras expectativas. Un clima familiar desorganizado, autoritario, violento, sin normas o permisivo y dependiente puede enseñar al niño o niña a comportarse agresivamente para conseguir sus objetivos. La escuela es el segundo microsistema socializador donde se aprenden valores, normas, habilidades sociales y de comunicación. Un estilo educativo familiar extremo (muy violento o muy permisivo) ayudaría a la promoción de la agresividad en otros contextos y es en la escuela donde los patrones familiares se empiezan a reproducir. El absentismo, el clima negativo, el proyecto educativo, la colaboración mutua del profesorado o la comunicación con dirección son elementos que el centro escolar debe gestionar para minimizar la agresividad del alumnado con problemas de inhibición de conducta. A su vez, al alumno/a le afecta la relación que existe entre los diferentes sistemas con el que se relaciona (mesosistema): la familia, escuela y amigos. Si estos sistemas no están bien comunicados y no existe una red positiva entre ellos, favorecerá a la aparición de comportamientos desajustados en un ambiente u otro por tal de conseguir sus objetivos, una satisfacción inmediata e individual. Pero, ¿qué pasa con el grupo de iguales, con los compañeros de clase? La Psicología Social también explica el “efecto espectador” con la denominada agresividad grupal que es la que justifica la conducta agresiva en grupo, aquella que pertenece a los seguidores del agresor y donde el colegio o instituto serían los espacios sociales donde se reproducirían las formas sociales de la agresión. La Teoría de la Identidad Social de Tajjfel refiere la agresividad en base a los conflictos entre los grupos, los procesos de categorización y la comparación social, las normas sociales que regulan las relaciones dentro del grupo y entre los grupos. Se crearía el sentimiento de pertenencia de los individuos del grupo, justificando la conducta agresiva del acosador prefiriendo observar el bullying para su beneficio y contra la víctima del acoso más que defender a la víctima. Y los demás, ¿que culpa tenemos? Allí donde se engloban estos dos sistemas, Bronfenbrenner lo denomina exosistema y es donde se incluyen, entre otros, las reuniones del consejo escolar, el trabajo de los padres o los medios de comunicación y nuevas tecnologías. Una exposición no supervisada y constante de agresividad significa una normalización de la violencia que se generaliza a la vida cotidiana y lleva a la agresividad como acto para conseguir aquello que desea. Actualmente, los alumnos conviven con otros de culturas muy diferentes. Los valores culturales, creencias, costumbres, leyes y sistema económico compartido por todos forma parte del macrosistema que engloba todos los sistemas anteriores. Nuestros valores y normas sociales nos ayudan a afrontar las situaciones de la manera más efectiva que creamos, ya sea mediante comunicación asertiva o la violencia. Los prejuicios y estereotipos forman parte de este sistema que mancha la visión de los alumnos agresores y justifica sus acciones.

domingo, 15 de septiembre de 2013

PALMARES DE ROCHA...URUGUAY




Soy tierra que camina
en la noche estrellada
escucho ese silencio paciente
la mirada de los que se fueron
en mi terrúño entre los palmares



Patty la del Barrio


sábado, 20 de abril de 2013

JULIA DEL BARRIO

JULIA DEL BARRIO ..Suplente Alcaldía de Lascano ...cuidad de Montevideo-Uruguay http://ojodeisis.blogspot.com/2011/03/julia-del-barrio-suplente-alcaldia-de.html

LASCANO


  ........Patricia del Barrio © 7.04.2013

Me perdí en un hermoso sueño
Volando sobre el mar de mi terrunio
Ese mar que me vió nacer
Las palmeras de mis antepasados

Mi pueblo Lascano donde nací
Donde fui tan feliz
Donde tenía todo lo que la plata no compra
mi padre, mi abuelo, mi hermano,
mi amiga, mi primer amor

Amanece, los pájaros de la plaza despiertan
Mi padre, sentado en su banco, con su mate,
su boina, vestido de pobre, llenándome de orgullo

Sueño que nada ha cambiado
Que el dolor de hoy, lo arranca el viento
Pero el tiempo se ha llevado todo
Los que se han ido ya no regresarán más

Que lejano es este sueño,
que se llenó de ausencias,
de silencios y de soledad
Por eso regreso al mar,
me pierdo en su inmensidad
Su rebeldía sacude mi tristeza
Y las olas me devuelven una vida,
donde nada es igual

Te extraño tanto, tanto, tanto.......

INDIA MUERTA...ROCHA URUGUAY

Por esos caminos que llevan a un lugar llamado, India Muerta
Siguiendo las huellas que una vez plantó el destino
Ese destino historia oculta, que no quiso olvido
Estalla como una bomba, para ser vista y oída
Nuestro pueblo, se levanta en reveldía india
Frente a los Espíritus que desde los Palmares,
nos miran, nos reclaman, el amor por la Madre Tierra
La lucha por las libertades, la vida sencilla con lo necesario,
Esa conexión con el mundo sensible, con la energía ancestral
Esa fuerza, " la garra charrúa" que todos llevamos dentro.
En este " despertar" de nuestras almas al Sol, a la Luna, al Mar,
Renacemos, nos reconocemos, hermanos, hijos de la Pachamama
Nuestras raices, que están aqui donde pisamos y donde volvemos.
La Tierra que nos vio nacer, ahora nos llama a la lucha
El derecho por lo que es nuestro, sagrado como la libertad y la vida
Que llega dejando la huella de un legado de amor
Que aparece, renaciendo desde la eternidad
De una memoria que vive en cada palmera, en el monte, en los ríos.
Y en el conciente de nosotros mismos, que somos "tierra que camina"
Por esos caminos de India Muerta
Siguiendo las huellas que una vez plantó el destino
Ese destino historia oculta, que no quiso olvido.

Patricia del Barrio

martes, 29 de marzo de 2011

JULIA DEL BARRIO ..Suplente Alcaldía de Lascano ...cuidad de Montevideo-Uruguay

ARRIBA DE CUERNOS PALOS

de Patricia del Barrio, el Lunes, 28 de marzo de 2011 a las 12:13

Luego que papá murió en el 2000, se tejieron muchas sospechas, pero esto lo confirma.

Como el crimen de estafa ya prescribió, Julia mi hermanastra, la ilegítima ricachona, se da el lujo de exponer a cara descubierta."

---------- Mensaje reenviado ----------

De: julia del barrio

Fecha: 26 de marzo de 2011 21:47

Asunto: Re: [El ojo de Isis] Nuevo comentario en el blog JUAN LANUSSE Y CARLOS DEL BARRIO..PROTAGONISTAS DE...

Para: Patty la del Barrio

Ah si hay algo que te tengo que dar la razón es en eso de la plata. Te

hablo de un dinerito que papá nos dejó, que casi se matan buscando y

NUNCA lo encontraron!!! jajaja. 200 mil dólares te suenan? jajaja. Al

final la que terminó "laburando" y rebuscandose como una pobretona

fuiste vos!! jajaja. Lloré de risa mal con tus mails, jajaja.

A ver si te parece ahora que soy boluda, jajaja!!!

sábado, 22 de mayo de 2010

Indicios para reconocer la probabilidad de la descendencia charrúa.

Existen rasgos que son más característicos en los descendientes de charrúas o amerindios que en la población no descendiente, vamos a nombrar los principales:

*El llamado "diente en pala". Es la característica de los cuatro dientes incisivos superiores que en su cara interna tiene una concavidad que se nota al pasar el dedo en cada diente. Es como su fuera una palita, de donde le viene el nombre. El origen de esta característica genética estaría en las poblaciones mongoloides, o sea, debería ser más propio de los descendientes de guaraníes que de charrúas, pero también se da en los charrúas, aunque sabemos que la etnia madre tiene por origen posiblemente el lugar geográfico autraloide-melanesio-polinesio. Este rasgo se transmite por varias generaciones, aún en los ya mestizados con europeos.

*Los verticilos. Estos son una de las cuatro figuras que forman las huellas digitales o dermatoglifos. Se trata de los que se llaman "arcos" y "presilla I" y "presilla II". La característica del verticilo se observa claramente en las antiguas credenciales cívicas de los ciudadanos uruguayos, en la parte de la izquierda arriba donde dice "ficha dactiloscópica" o expresión similar. Entonces aparecen una letra y cuatro cifras que corresponden a la mano derecha: la letra corresponde al pulgar, y si es una "V", significa que el pulgar tiene el tipo de verticilo. Las restantes cuatro cifras corresponden a los dedos índice al meñique, y si alguno es número 4, también significa que es verticilo. Luego aparece otra expresión similar que corresponde a la mano izquierda.


Pongamos un ejemplo:

- E 2234
- V 4422

Esto significa que en la mano derecha solo el meñique tiene verticilos; y en la mano izquierda tienen verticilos el pulgar "V", el índice y el dedo medio.

Esto implica una probabilidad de ser descendiente de amerindio, y si es autóctono, de charrúa o guaraní.

La Doctora Mónica Sans, eminente atropóloga uruguaya, sostiene que el hecho de poseer verticilos en las huellas digitales, implica solo una posibilidad pero no la seguridad de ser descendiente de indios. Estamos de acuerdo porque hay europeos que también poseen verticilos, pero lo que yo le informé a la antropóloga en su oportunidad, es que en el caso contrario, si partimos de la certeza de que conocemos un descendiente de charrúa, en ese caso siempre tendrá verticilos. En el caso del bisnieto de Sepe, Sr. Bernardino García; sus diez dedos tienen verticilos. En el caso del suscrito solo tres dedos. Pero en todos los demás casos que el suscrito ha comprobado (más de 20), en que había certeza de que si la persona era descendiente de charrúa,
poseía verticilos.


*La manchita sobre la piel a nivel sacrococcígeo, concocida también con el nombre que estimo inadecuado de "mancha mongólica". Los estudios resumidamente arrojaron que en asiáticos y amerindios, la poseen prácticamente el 100%; en africanos el 80%; y en poblaciones europeas, siempre menos del 10%. Los estudios de Mónica Sans tenían una hipótesis de encontrar en el Uruguay porcentajes relacionados con esos números, dado que por haber tanto inmigrante, creyó que el resultado se aproximaría más a lo esperado para europeos.
Sin embargo, en el CASMU encontró más del 30% de niños que nacían con la mancha; en el Hospital de Clínicas, ese porcentaje sube al 42%; y en el Hospital de Tacuarembó, llega al 50%.

Esto significa que ha habido un intenso mestizaje a partir de los indios y se comprueba que los cálculos realizados por el suscrito de descendientes totales en el Uruguay, partiendo de una hipótesis probable de que en 1700 ya existían al menos 20 mestizos descendientes de charrúas, en la actualidad se debe estimar que hay entre 300.000 y un millón de descendientes de charrúas. El gran problema es que casi ninguno sabe que es descendiente, ya que sus padres o abuelos siempre han ocultado que provenían de un indio, por motivos que aún no he podido dilucidar.

En mi caso particular, mi madre me informó recién cuando yo tenía 30 años de edad sobre el punto.


*Otros estudios sanguíneos. Hay varios estudios sanguíneos que vinculan el tipo de sangre y la descendencia y son muy complicados. Lo que si se ha podido comprobar que el tipo de sangre de los descendientes, es con mayor frecuencia del grupo O.


Nota

Todo lo anterior, si coincide en una persona indica altas probabilidades de ser descendiente de charrúa, siempre que los relatos familiares también lo confirmen.

En el futuro próximo esperamos que sea mucho más fácil conocer sobre este tema ya que si tenemos el ADN de restos mortales de charrúas (comprobados charrúas), será entonces solamente necesario compararlo con el ADN de cada uno de nosotros y entonces sabremos con seguridad si tenemos la genética charrúa o no la tenemos.-



Lic. Picerno


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LOS CHARRUAS, ETNOCIDIO

Los  conquistadores españoles cuyo objetivo fue apropiarse de las tierras  descubiertas, de las riquezas de las mismas, y de esclavizar a los  indios utilizándolos en tareas rudas, fortificaciones, edificaciones,  etc., jamás se hubieran podido imaginar que no lograrían hacerlo  fácilmente con una pequeña tribu: los charrúas y también los minuanes  que pertenecían a la misma etnia pámpida.<br /><br />Estas tribus se pueden  considerar autóctonas de nuestro territorio, a diferencia de los  guaraníes que habitaban en zonas más al norte. El primer enfrentamiento  de los españoles con los charrúas data de 1573, ya que hasta entonces  los charrúas incluso se habían mostrado hospitalarios y amistosos con  los conquistadores. Pasó que el Adelantado Ortiz de Zárate en cierta  oportunidad en que su barco soportaba una peligrosa tormenta, fue  socorrido por los charrúas que incluso les alcanzaron alimentos. Se  produce luego un incidente fundamental: un soldado español que había  sido maltratado por los españoles pidió albergue y protección a los  charrúas, quienes accedieron dándole su palabra al soldado de que no lo  entregarían.<br /><br />Ortiz de Zárate reclamó varias veces a los charrúas  que entregaran el soldado, pero estos se mantuvieron en la palabra dada  al español. Entonces se iniciaron las hostilidades bélicas hasta que  tiene lugar el combate de San Gabriel, el 29 de diciembre de 1573. Los  charrúas ocasionan un centenar de bajas a los españoles, quienes se  refugian en la isla Martín García. Poco después llegue Juan de Garay en  auxilio de Zárate pero con mejor armamento y provisto de caballos, y  esta vez, vencen a los charrúas en el combate de San Salvador.<br /><br />En  esta batalla los charrúas asombrados de ver por primera vez caballos,  luchan a muerte perdiendo varios de sus principales caciques y unos 200  indios. Hay relatos de la muerte de Abayubá, joven cacique que muere  mordiendo las riendas del caballo del enemigo, mientras este lo  atravesaba repetidamente con su espada. Su tío, el cacique Zapicán corre  en su ayuda pero también es muerto por la espada del español.<br /><br />Además  del tema bélico, acá podemos rescatar algo que caracterizaba a la  cultura charrúa que era la hospitalidad para con los extraños "aunque  fueran enemigos" y el cumplimiento de la palabra empeñada "aunque fuera a  un enemigo", ya que si hubieran entregado al soldado desertor de la  Marina de Ortiz de Zárate, hubieran salvado más de 200 vidas.<br /><br />En  adelante fueron frecuentes los intentos de destruir a los charrúas y  hubieron muchas batidas que terminaron en verdaderas matanzas, ya que  aunque el indio ponía todo su coraje e inteligencia en el combate, el  armamento y el número de españoles era muy superior.<br /><br />De todas  las batallas fatales a los charrúas señalaremos la llamada "batalla del  Yí", en 1702, en que fuerzas aliadas de 2000 guaraníes junto con  españoles ocasionaron unas 300 muertes y apresando cerca de 500 entre  mujeres y niños que fueron conducidos a algunos pueblos de las misiones.  Es de hacer notar que en esta oportunidad los charrúas estaban junto a  minuanes y yaros y según los historiadores la mayoría fueron degollados  sin piedad. Los jesuítas también fueron responsables de estas matanzas,  ya que dieron la orden de pasar a deguello incluso a prisioneros. Dice  Dardo E. Clare: "...Los tapes se lanzaron como fieras sedientas de  sangre sobre los indefensos charrúas. El acto de la degollación fue  realmente espantoso. Los asesinos estaban en la proporción de veinte  para cada víctima, y se las disputaron, por el placer de ultimarlas, con  un arrebato sin igual enlos fastos carniceros de la humanidad. En pocos  minutos, ni uno solo de los maniatados guerreros existía. Doscientos  Charrúas, invencibles en el campo de batalla, quedaron sin vida sobre un  lago de sangre, en el campo de la traición y de la infamia..."<br /><br />Estas  palabras tienen su explicación dado que los charrúas habían sido  engañados en el sentido de que serían respetadas sus vidas. Antes de  esto, los sacerdotes habían comisionado a 2000 guaraníes que  interceptaron a 200 charrúas, pero en esta batalla los charrúas  triunfaron. Entonces, los sacerdotes despacharon nuevamente a un número  mayor: 4000 tapes guaraníes que se unieron con las fuerzas del  Gobernador español. Nuevamente los charrúas triunfaron pero luego los  vencidos hicieron un pacto convenciendo a los charrúas de dejar sus  armas.<br /><br />Los charrúas siempre crédulos en la palabra humana, y más  si partían de sacerdotes, se desarmaron y fueron nuevamente atacados y  exterminados, fue una verdadera hecatombe que se denominó "batalla del  Yí".<br /><br />En 1875, un conocido historiógrafo argentino, Don Manuel  Ricardo Trelles, reprodujo en el 2º tomo de la revista de la Biblioteca  Pública de Buenos Aires, un trabajo histórico literario que versa sobre  la batalla del Yí titulado "Una degollación de charrúas". (Ver "Retablo  Charrúa" de Dardo E. Clare, pág. 84)<br /><br />También podemos citar que  en el mes de marzo de 1751 en la conocida "limpieza de los campos",  siendo Gobernador de Montevideo José Joaquín de Viana, y dando la orden  de "sujetar a los charrúas a la cruz y a la campana o pasarlos a  cuchillos a todos los varones mayores de doce años", se mataron por lo  menos 120 charrúas/minuanes y otros tanto fueron prisioneros. En todas  estas campañas militares las mujeres y los niños charrúas apresados eran  remitidos a las ciudades de Buenos Aires y Montevideo. Quienes los  recogían tenían el cargo de darles buen trato y los tomaban como  trabajadores sin sueldo.<br /><br />Corresponde mencionar que todas estas  mujeres y niños charrúas a quienes le llamaban "la chusma", eran  separados, por lo tanto, iban a tener hijos mestizos los que  continuarían originando descendientes de charrúas, lo que está  abundantemente explicado en el Capítulo de esta misma página relativa a  "Los descendientes de Charrúas", y el por qué del cálculo aproximado de  entre 300.000 y un millón de descendientes al año 2000, (un mínimo y un  máximo estimados).<br /><br />En 1797 se crea el Cuerpo de Blandengues de  la frontera de Montevideo, con sede en Maldonado. En este regimiento se  alista Artigas, quien hace lo posible por defender a los charrúas, a  pesar de que el objetivo de los blandengues era "llevar una guerra sin  cuartel contra los indios infieles". Citemos un parte de J. de Viana de  1805 respecto a una matanza de charrúas que llevó a cabo: "... fueron  muertos veinte de aquellos bárbaros que pelearon como tales, y con un  esfuerzo digno de todo encarecimiento, pues uno de ellos enristró su  lanza, templó su caballo y embistió a veinte soldados nuestros que  estaban formados, cuyo atrevimiento pagó con su muerte expirando  abrazado con su misma lanza..."<br /><br />Continuaremos en una próxima  etapa de este capítulo con otras matanzas de Charrúas y con las ideas de  quienes ya mucho antes de 1831 entendieron que para exterminar a los  Charrúas era necesario en primer término engañarlos llevándolos a una  trampa, desarmarlos, ganarse su confianza, para que así se dieran las  únicas condiciones posibles de poder consumar la exterminación de los  mismos. Porque todos sabían que mano a mano y en campo abierto los  Charrúas eran invencibles.

QUE HA QUEDADO DE LOS AUTÉNTICOS CHARRÚAS ?

Como sabemos, la etnia Charrúa se extinguió para dar paso a una gran mestización, de la cual existen hoy los descendientes.

Sin embargo han quedado como única referencia en la historia de la figura genuina del Charrúa solamente las representaciones pictóricas y escultóricas de aquellos cuatro que fueron llevados a Francia. Existen tres dibujos tomados en Francia, del natural; el principal de ellos, es que aparece en la obra de James Cowles Prichard, "Historia Natural del Hombre " Tomo II, impresa en Londres en 1855, ( VERLO EN ANEXO 26).

En base a este dibujo se emplazó el Monumento a los Charrúas en el Prado de Montevideo, siendo ésta la única representación escultórica que responde a indios verdaderos que han sido tomados mediante un dibujo del natural. Fue iniciativa del Dr. Baltasar Brum en 1930 y confiada la dirección de la obra al escultor Edmundo Pratti.(VER ANEXO 27, M. Sosa, ob. cit., pág. 278).

Todo otro monumento de Charrúas es producto de la creatividad artística del escultor, pero no responde a ningún personaje real.

Han sido por lo tanto las figuras de este monumento en bronce PERSONAS REALES habitantes de nuestro Estado Uruguayo, nacidos libres como ciudadanos naturales de un Estado independiente, dos de ellos con Partidas de Bautismo, Vaimaca y Senaqué figuras prominentes de la revolución artiguista, con su historia y su identidad bien definida, etc.

¿No es lógico entonces que sus restos mortales descansen también en la que fue su Patria, y actualmente la nuestra ?

Para ser justos tenemos que hacer la siguiente reflexión: si esos cuatro Charrúas no hubieran viajado a Francia, hubieran muerto acá, y no se conocería absolutamente nada de ellos ni de los Charrúas que ya se extinguían como etnia. Entonces, no obstante el sufrimiento que soportaron estoicamente y con valor y dignidad, los estudios que se les realizaron, y sus restos, específicamente el de Vaimaca Peru, hoy pueden ser rescatados de un pasado triste, que sin aquella circunstancia hubiera quedado totalmente desconocido y olvidado.

Qué ha quedado de los auténticos Charrúas?, Pues bien, real y completamente ha quedado con absoluta seguridad el esqueleto de Vaimaca Peru, como resto mortal, y las efigies reales de ellos en el monumento a los Charrúas.

Y más aún, podemos aseverar que el único resto óseo de un Charrúa existente en el mundo, -con la plena certidumbre-, es el del Cacique Vaimaca Peru, porque otros restos óseos que se han encontrado y pudieran encontrarse en las tierras que habitaron, no otorgan seguridad ni certeza de que se traten de restos de Charrúas (bien podrían ser de Guaraníes, portugueses, porteños, criollos o españoles, etc). Pero si se tuviera el prototipo genético del único verdaderamente conocido (el de Vaimaca), por medio de estudios comparados podría determinarse científicamente si restos óseos descubiertos pertenecen a Charrúas o no.



Lic Picerno.

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LOS CHARRÚAS Según Don José Guevara, Sacerdote Jesuita.



"Al presente discurren por el comedio, que deja la Laguna Iberá, el Paraná y el Uruguay. Viven de lo que cazan y hurtan para tener con que vivir. Visten pieles de venados y tigres, de los cuales cosen mantas y Tipois, que cuelgan del hombro, con alguna decencia y poco repara contra las inclemencias del tiempo. Saltean los caminantes, les roban lo que llevan, y a veces despojan de la vida. No se sabe que conozcan a Dios, pero es constante que en sus borracheras invocan al demonio. Son grandes inventores de engaños y traiciones, disimulando el mayor engaño y traición que urden, con el mayor beneficio que alcanzan".

Comentario de Dardo E. Clare: El padre Guevara, fuera de la teología y las materias que había que aprender entonces para graduarse de jesuita, leía historia con dedicación y, si no podía observar directamente, despuntaba la curiosidad escuchando sobre lo que hubiera deseado individualmente examinar. Don Andrés Lamas decía que Guevara era discípulo de Lozano.

Guerreando, charrúas y minuanes procurarían botín en campo afuera o en poblado; en paz, no quitaban la vida. En 1875, el Dr. Dn. José de Saldaña, hablando de minuanes, unos mismos en todo hasta la muerte de los charrúas declara:

"Es cierto que ellos no son tan crueles como los indios tapes, no constan que los minuanes jamás matasen a un portugués, o a un español, encontrándolo solo, o perdido en la campaña, como acostumbran los guaraníes".

Notando la diferencia de nuestros indios con tapes y guaraníes, y el parecido a los guaycurúes, con quienes amistaron y reconocieron vínculo sanguíneo, algunos brasileros los consideran guaycurúes sureños. En el trabajo del historiógrafo riograndense, Sr. Rubio Brasiliano, intitulado Tierra del Gaucho, subrayamos estas frases:

"Los guaycurús del sur eran caballeros y habitaban la Provincia del Uruguay. Dividíanse en guenoas, chanás, yaros, boanes, charrúas y minuanes".

Comentarios del Lic. Picerno:

El Sacerdote Guevara, sabiendo la inutilidad de predicar y convertir al cristianismo a los charrúas, no le quedaba otro recurso para disminuir su fracaso que acusar a los charrúas de traidores, pero bien es sabido que no lo eran, por el contrario cumplían sus compromisos.
Es cierto que se emborrachaban, y este fue el mayor enemigo de los charrúas, el alcohol que los blancos les trajeron. Ingenuamente tomaban y era la manera que podían ser vencidos más fácilmente. Así pasó en Salsipuedes, se ha dicho.




de Picerno

LOAS CHARRÚAS Según Don Pedro Lozano, Sacerdote Jesuita.


"La nación charrúa fue antiguamente muy numerosa; extendíase desde la costa del Paraná septentrional, hasta las riberas del mar del Norte; gente muy belicosa, crecida y animosa, que fue el padrastro que encontraron siempre los españoles, cuando arribaron o derrotados o por arbitrio propio, a sus costas. Hánse conservado hasta estos tiempos con su nativo valor, ostentando su osadía contra todos, sin que nadie se haya atrevido a sojuzgarlos; ni profesan otro reconocimiento a los españoles, sino una amistad costosa, porque so capa de ella, ejecutan, más a su salvo, enormes maldades.(1). Hoy no ocupan tanto terreno, porque se contienen dentro de los límites naturales de los dos grandes ríos Paraná y Uruguay, siendo en la realidad, salteadores de ambas costas; por la del Paraná, en el camino real que conduce desde Santa Fe a las Corrientes; y en la del Uruguay, en las embarcaciones que arriban a su margen.

Es gente de poca fe, y de ninguna palabra,(2), sino en cuanto mira a su propio interés; muy alevosa, que en logrando la ocasión, ejecutan sin rubor las más feas traiciones.(2).

Al tiempo de la conquista que no sabían manejar el caballo, eran tan sueltos y ligeros en la carrera, que daban el alcance a los más ligeros gamos; ni les hacían ventaja los avestruces, para cuya caza usaban las bolas de piedra, no sólo para enredarlas y detenerlos, arrojándoselas atadas en una cuerda a los pies, sino para herirlos en la cabeza, en que eran tan certeros, que en poniéndoseles a competente distancia, no erraban tiro: y la misma destreza tenían en la flecha, haciendo certísima puntería a cien pasos de distancia. Hoy son menos ágiles en la carrera, pero muy diestros en el manejo de los caballos de que abunda su país. Al venir a su rancho con la caza que pudo coger, se tiende luego en la cama, y la mujer va a lavar el caballo, y es la que le apareja o desensilla, la que trae la leña del bosque, y finalmente, una triste criada de su marido.(3).

Los títulos de su mayor nobleza son haber ejecutado más muertes en sus enemigos, a quienes en matando, desollaban la piel de la cabeza,(4), y las guardaban como perpetuos blasones; y aún para que no pereciese en vida del vencedor la memoria o número de sus proezas, usaban una crueldad inaudita, y era que se daba cada uno a sí mismo en su cuerpo tantas cuchilladas, cuantas muertes había ejecutado: tanto puede aún entre bárbaros, la ambición de conseguir fama y renombre. Al presente andan en esto, más mirados consigo aunque se conservan crueles con sus enemigos.

Otra costumbre bárbara conservan y es que en muriendo alguno, los parientes se cortan un artejo de cada dedo en que no ha de haber falta, porque lo sería de piedad con el difunto, y se nota por infamia; con que acaece, que los ancianos llegan a tener truncas las manos, o los pies sin uso. También cargan con los huesos de sus parientes difuntos a donde quiera que se mudan, haciéndoles el amor muy leve esa carga hedionda.(5). Cúbrense con mantas hombres y mujeres, y de éstas tiene cada uno cuantas quiere, aunque son un poco celosos que los mismos maridos (si tan honrado nombre merece tal víleza) las ofrecen a los españoles para que usen de ellas a su antojo, por un víl interés.(6)

Siendo tan inconstantes y variables, como todos los indios muestran su genio aún en sus habitaciones, (i) que son portables, formadas de cuatro palos y unas débiles esteras que las plantan donde los coge la noche; con que teniendo tan pocas raíces en la tierra, fácilmente se trasponen a otra parte, sin que se les conozca sitio determinado ni asiento fijo; sino, hoy aquí mañana allá, siempre peregrinos y siempre en su patria, hallándose en todas partes para su útil y gozando los frutos del país según las estaciones del año; pero en tiempo de guerras, retiran sus rancherías a los bosques más cerrados y espesos, donde sería difícil penetrar, y andan muy vigilantes de día y de noche con perpetuas centinelas. La razón que dan para andar siempre vagabundos, es tan bárbara como sus ánimos, porque dicen, no pueden sufrir estar siempre debajo de un mismo cielo; que es forzoso mudarse para experimentar diferentes climas y temperamentos, por que uno mismo les es sobremanera molesto.(7).

De lecho, les sirven sus redes o hamacas que arman de tronco a tronco o entre dos palos; los menos acomodados, duermen en el duro suelo o en un cuero de venado. El fuego que encienden luego que arman sus casas, le sacan con el artificio de dos palos, uno blando y otro duro; ambos los rozan unos con otros a pura fuerza, hasta que con el movimiento consiguen calor, y con el calor, fuego.

Con el trato de los Españoles, han aprendido el juego de los naipes y cobrándole afición, que se pasan a veces jugando las noches de claro a claro, porque de noche, es observancia suya, no salir cada uno en tiempo de paz, por cosa del mundo: para fomentar este vicio del juego la mayor molestia que dan a los pasajeros en sus asaltos es para que les den barajas; con los que quieren librar mejor con ellos llevan algunas de repuesto para regalarlos.

Arman guerra con los comarcanos, por causas muy ligeras, y su modo de pelear es levantando al embestir, un horrendo y bárbaro grito que espante al enemigo. Estos suelen ser ordinariamente otra nación llamada de los yaros, tan bárbara como la charrúa; y por muchos años, fueron enemigos jurados de los guaraníes de nuestras reducciones quienes padecieron de ellos asaltos continuos, en los pueblos de Yapeyú y la Cruz que son las fronteras; pero obtenida licencia del Exm. señor virrey de estos reinos, para vengar en guerra descubierta los agravios recibidos, gobernados nuestros guaraníes por cabos españoles, tuvieron reducido a tal extremo el ejército de los charrúas, que los hubieran pasado a todos a cuchillo, o no haberlo estorbado por fines particulares, los que más debieran promover el exterminio de esa gente perversa.

Cuando están de paz, como al presente, concurren a los dichos dos pueblos a comprar frutos que apetecen, como es el tabaco en hoja y la célebre yerba del Paraguay, a trueque de caballos; pero aunque ven la cristiandad y racionalidad con que se vive en dichos pueblos, rarísimo se convierte , por más que sin perder la ocasión les prediquen siempre los Jesuitas sobre el negocio de su alma; antes suelen ser de tropiezo a algunos flacos que arrastrados del deseo de libertad, se huyen a tierra de los charrúas, que es la Ginebra de estas provincias, donde se refugian no sólo los indios, sino mestizos, negros y aún, lo que causa horror, algunos españoles que quieren vivir sin freno o tienen que temer de la rectitud de los jueces por sus enormes delitos, que allí continúan y agravan, viviendo peores que gentiles".

Comentarios del Lic. Picerno:

(1). Que otra cosa podría decir quienes les estaban sacando todo a los charrúas? Si se defendían entonces eran enormemente malos, claro que hubieran preferido que fueran buenos y se arrodillaran a esclavizarse, les regalaran sus tierras sus mujeres, etc. es muy claro.

(2). No es así, al contrario, fue proverbial el cumplimiento de la palabra charrúa. Pero los españoles no cumplías su palabra, entonces querías que sí lo hicieran ellos. Pues llegó un momento en que de verse tantas veces engañados, pensaron si valía la pena ser fieles a la palabra o si sería mejor dejar de cumplirla si esto les salvaba de un daño o despojo perpetrado contra ellos. Así de simple. Nunca se vio un caso en que dejaran de cumplir y no se le encontrara alguna explicación o causa que justificara tal incumplimiento. Lo mismo sucede cuando dice de traiciones, éstas habrían obedecido a las innumerables traiciones y crueldades a que los sometieron algunos españoles, que adueñándose de sus tierras quisieron luego adueñarse de sus vidas.

(3). Hay una intención de exagerar el machismo del charrúa. La mujer cumplía un papel determinado y el hombre otro: es la forma de dividir las funciones en toda sociedad organizada. No eran muy celosos, en ocasiones se tomaban a golpes de puño, nunca con armas y se iban abandonado a la mujer y al nuevo esposo. Esto es interesante: no se creían propietarios de su mujer, sentían algo de rabia y de dolor al perderla y nada más.

(4). Sobre que desollaban a sus enemigos no es cierto, jamás los militares enemigos consignaron en sus partes estos hechos. Por el contrario, tomaban prisioneros y los seguían cuidando en sus tolderías. La explicación puede estar en que el autor, Lozano, estuvo en Guatemala, y allí si vio pieles rojas desolladores de cabezas y realizo una traspolación de esa costumbre a los charrúas.

(5). Estimamos que debe ser esta un a observación particular, de un indio que llevaba un cuerpo hasta un lugar predeterminado y lejano de donde los vio el Padre Lozano. Sabemos que los charrúas enterraban a sus muertos en lugares especiales, generalmente en Cerros Cementerios, y al final sin tiempo por sus guerras, simplemente en tierra y ramas.

(6). No se ha visto narraciones en que ofrezcan sus mujeres a ningún precio. En cambio, cuando un jesuita de nombre Antonio Sepp quiso comprarle a la madre una niña de unos 10 años dándole unas alfileres y elementos similares, la madre dudó, pero enseguida se iluminó de la verdadera intención del cura, y lo rechazó violentamente.

(7). Esto es una broma de los charrúas , y una ingenuidad del padre Lozano. Cambiaban de lugar frecuentemente, no por estar aburridos del cielo que veían, (que es el mismo en otros lugares) sino por motivos de subsistencia, ya que cuando se agotaba la caza en un lugar se movían hacia uno más prometedor. En esta respuesta del charrúa se aprecia su prevención, no tenían porqué decir sus motivos a nadie, y a la vez el ingenio de la misma.


de Picerno.

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CREENCIAS, RELIGIÓN DE LOS CHARRÚAS

No tenían una religión semejante al Cristianismo, centrada en un Ser supremo, creador del universo, pero aunque algunos cronistas de la época informaron que no tenían religión, sus ceremoniales fúnebres revelan que tenían creencias del más allá, aunque de éstas es muy poco lo que se ha sabido.

Según el Gral. Díaz, creían en la existencia de un espíritu del mal, que llamaban "gualiche" (voz Araucana utilizada por los Pampas y que significa espíritu maligno, al que le atribuían todas sus desgracias y sus males, esto ha sido confirmado por J.H.Figueiras.

Sin embargo, Modesto Polanco manifestó que los Charrúas no conocían el gualiche, significando por tal una especie de brujería por la cual sobrevenía la desgracia y la muerte de alguien de la tribu.

Creemos en la primera versión, ya que por lógica es más probable que algo exista, si alguien lo afirma que ese algo no exista si alguien lo niega, porque es posible que lo desconozca.

Es de hacer notar que tanto a sus muertos como a sus perros cimarrones , los enterraban en tumbas en las cimas de los cerros, en los "bichaderos", los que a veces fueron considerados erróneamente solo como lugares de vigilancia del enemigo.

Los enterramientos eran de poca profundidad, cubriendo el cuerpo con tierra, ramas, o piedras. Muchas veces ponían las boleadoras encima clavando la lanza del fallecido a un lado de la sepultura, y del otro lado dejaban el caballo atado a una estaca, porque suponían que el difunto emprendería un viaje, aunque sin explicitar a donde.

Había un rito funerario consistente en encerrarse en un lugar cercado por piedras (que también se le denominó "Bichadero"); allí se infligían heridas en su cuerpo y pasaban sin alimentarse hasta que aparecía en su mente algún ser viviente al cual invocaban como a un ángel de la guarda.

Se han localizado varios bichaderos en los cerros, por ejemplo el Itapabó, El Pentágono, Bugres, De las Ánimas, Tupambay, Sopas, Tangurapá, etc.,.

Lo cierto que sufrían bastante y lloraban mucho al muerto, siendo a veces su duelo bastante cruel. En las primeras épocas, si el muerto era un adulto, las hijas, hermanas y esposas, podían llegar a cortarse alguna de las falanges de los dedos, comenzando por el meñique, y siguiendo con otros dedos si continuaban muriendo sus familiares. A veces pasaban dos lunas encerrados en sus chozas o tolderías, donde no hacían más que llorar y tomar muy poco alimento. También a veces se clavaban el cuchillo o la lanza del difunto atravesándose los brazos,los costados del cuerpo, etc.

En cambio los maridos no hacían duelo por la muerte de su mujer, ni el padre por la de sus hijos, pero sí por la de sus padres varones, ocasión en que se ocultan dos días completamente desnudos sin alimentarse, más que con carne o huevos de perdiz. Después por la noche le piden a otro indio que le atraviesen el brazo con un pedazo de caña, de modo que los extremos salen por los dos lados, a veces en varias partes desde el puño hasta el hombro. Con este aspecto salía el que estaba de duelo yéndose solo y desnudo a cualqueir parte sin temer a ningún animal feroz. Lleva en su mano un palo con punta de hierro , con el que hace un hoyo donde se mete hasta la altura del pecho, pasando una noche dentro del mismo. Al otro día se quita las cañas y vuelve a una especie de cabaña para esos ritos, donde por diez o doce días apenas bebe y come (agua y algunos huevos de perdices). Estos alimentos los dejan a su alcance los niños y se retiran corriendo sin decir una palabra. Al cabo, el deudo se va a reunir con los demás de la tribu. Si bien nadie está obligado a realizar estas ceremonias dolorosas, la mayoría las lleva a cabo, porque piensa que podría ser considerado como débil si no lo hiciera, en el concepto de los demás, aunque nadie le recrimina si no lo hace.

Con relación a la parcialidad de los Minuanes, Azara informa que el duelo de los hombres es como el de los Charrúas, pero más corto, y en lugar de clavarse cañas, se atraviesan gruesas espinas de pescado en piernas, muslos, y antebrazo.

Con el tiempo se fueron suavizando estos ceremoniales, principalmente el de cortarse las falanges, ya que les perjudicaba su carencia principalmente en tiempos de guerra.

La medicina de los curanderos, brujos o chamanes, según Azara, consistía en tres operaciones: 1- Un remedio general era chupar con mucha fuerza el estómago del paciente para extraer el mal, a veces el curandero se colocaba espinas o gusanos bajo la lengua para hacer creer al enfermo que las extraía de su cuerpo, y así curaba su enfermedad, 2- Otro era la aplicación de ceniza caliente directamente al cuerpo del enfermo, 3- La frotación, después de engrasarle el cuerpo, con gran fuerza con un pedazo de cuero por el lado del pelo.


de Picerno

¿CUÁNTOS ERAN LOS CHARRÚAS?

Comenzaremos con este tema tan debatido. Sólo disponemos de varios testimonios de expedicionarios, religiosos, marinos, que en sus partes o crónicas hacían referencia al número de Charrúas con que se encontraron, esto no indica una cifra exacta de los Charrúas por dos motivos:

1º - porque el hecho de divisar un cierto número de Charrúas en una región de la Banda Oriental no significa que esos fueran los únicos habitantes indios del Uruguay y que por una suerte de casualidad estuvieran reunidos todos juntos en el mismo instante y en el mismo lugar;

2º- cuando se citan números de Charrúas en general se habla de " hombres de pelea" o " hombres hechos" o de hombres simplemente; lo cual significa que hay que agregar a estas cifras más del doble de las que mencionan, que sería la constituida por lo que llamaban la "chusma", que así llamaban despectivamente a los integrantes de la tribu que no eran guerreros, o sea los viejos, esposas, hermanas y los hijos pequeños de esos mismos guerreros.

Dicho esto pasemos a recordar algunas citas históricas tales como las siguientes:

Un marinero de la expedición de Lope de Sousa que estuvo en contacto con Charrúas ribereños les asignó una población de 600 hombres.

Ulrico Schmidl de la expedición de Pedro de Mendoza los estimó en 2000 hombres hechos, los que huyeron con sus mujeres e hijos al desembarcar los conquistadores en la zona de Colonia, en 1536.

Martín del Barco Centenera, capellán del adelantado Ortiz de Zárate, afirmó que 800 Charrúas combatieron contra los soldados de Juan de Garay.

Estas citas corresponden al siglo XVI. En el siglo XVII hay citas que atestiguan la existencia de 500 Charrúas guerreros en la zona de San Gabriel. En el siglo XVIII según el jesuita José Cardiel dice haber visto pasados a Entre Ríos unos 600 Charrúas entre adultos y niños. En 1812 el General Antonio Díaz informa que los Charrúas tendrían unos 300 guerreros y otras 350 familiares entre mujeres, niños y ancianos. En 1828, y 1829 se recuerda que en el Ejército del Norte comandado por Rivera se encontraba el Cacique Vaimaca Perú al frente de 200 a 300 lanceros, no evaluando el número de familiares.

En la celada de Salsipuedes, en 1831,fueron atacados por sorpresa entre 400 o 500, mientras los ancianos, mujeres y niños estaban lejos del escenario y quizás duplicaran ese número.

A posteriori de este sangriento episodio del que se habrán salvado unos 100 guerreros por lo menos, y todos los familiares fueron conducidos a Montevideo a pie, siendo gran parte de ellos repartidos durante el trayecto, siendo los restantes repartidos en Montevideo por separado para integrarlos a servicios de tipo doméstico o tareas propias del campo.

En este preciso momento de la historia podemos decir que la etnia Charrúa desaparece como tal, y comienza un intenso mestizaje con blancos, principalmente, con guaraníes y con otras minorías raciales en menor número.

Como conclusión, no podemos evaluar exactamente el número de Charrúas al momento de llegada de los españoles, pero se ha manejado insistentemente un número global que es el de 4000 integrantes de las diferentes tribus Charrúas. Evidentemente con el transcurso de los tres siglos hasta su extinción como etnia se produjeron movimientos hacia fuera y hacia adentro de los Charrúas:

A- muchos integrantes de la macroetnia pero que vivían separados de los Charrúas, tales como los minuanes, guenoas, boanes, chanaes, etc, que no aceptaron la aculturación buscaron refugio bajo las tolderías de los Charrúas ,

B- Desde la misma llegada de los españoles, que en su mayoría eran hombres solos es admitido que gran número de mujeres Charrúas salieron de las tribus para formar familia con los extranjeros. También es admitido que otros pequeños grupos se aculturaron o pasaron a servir al ejército regular o se afincaron en algunas reducciones.

Es lógico entonces pensar, que en números aproximados, la población Charrúa fue disminuyendo desde quizás más de 4000 individuos puros desde el siglo XVI, hasta alrededor de 1000 en el año 1831, fecha de la disolución de la etnia.

de Picerno.


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CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LOS CHARRÚAS

En  los primeros relatos de los expedicionarios del siglo XVI, se menciona a  los Charrúas ubicados en el sur del territorio uruguayo. Posteriormente  el nombre de CHARRÚA sirvió para nombrar a la macroetnia integrada,  además de los Charrúas, por los Minuanes y /o Guenoas , los Bohanes, los  Yaros, Chanáes, y otras parcialidades, que probablemente descendían del  tronco común Pámpido (A los Yaros algunos autores no los incluyen en la  macroetnia Charrúa, y los relacionan mas bien como del tronco racial  Láguidos, ya que eran más bajos, sus caras eran redondas, y el color de  su piel diferente).<br /><br />En 1763, el P. Dom Antoine- Joseph Pernetty  hace una descripción de los Minuanes donde se refería a los mismos como  bien conformados, con cuerpo erguido. De pecho ancho y músculos bien  definidos; las mujeres eran bastante más pequeñas. En las caras  destacaba el tamaño de los ojos, frente alta, labios de mediano grosor y  cabellos negros largos y el color de su piel era : ..."cobre  rojobronceado...".<br /><br />Félix de Azara durante su permanencia en  América (1781- 1801), indica que los Charrúas son una pulgada más altos  que los Españoles, ..." pero los individuos más igualados y bien  proporcionados, sin que entre ellos haya contrahecho o defectuoso, ni  que peque de gordo ni en flaco. Son altivos, soberbios y feroces; llevan  la cabeza derecha, la frente erguida, y la fisonomía despejada. Su  color se acerca tanto o más al negro que al blanco, participando poco de  lo rojo. Las facciones de la cara, varoniles y regulares; pero la nariz  poco chata y estrecha entre los ojos. Éstos algo pequeños muy  relucientes, negros, nunca de otro color, ni bien abiertos. La vista y  el oído doblemente perspicaces que los de los españoles. Los dientes  nunca les duelen ni se les caen naturalmente, ni aún en edad muy  avanzada, y siempre son blancos y bien puestos. Las cejas negras y poco  vestidas. No tienen barbas ni pelo en otra parte, sino poco en el pubis y  en el sobaco. Su cabello es muy tupido, largo, lacio, grueso, negro,  jamás de otro color, ni crespo, ni se les cae; sólo encanece a medias en  edad muy avanzada. La mano y pie algo pequeños y más bien formados que  los nuestros; el pecho de las mujeres no tan abultado como el de otras  naciones de indios".<br /><br />En 1839, el naturalista D’ Orbigny , en su  publicación "El Hombre Americano" manifiesta respecto a los Charrúas: "  ... Las formas de los Charrúas son, como las de los Puelches, macizas en  extremo; siempre muy carnosos , no están empero sujetos a la obesidad,  tan común en los Guaraníes. Sus hombros son anchos, su cuerpo  proporcionado, sus miembros bien fornidos, sus manos y pies pequeños;  las mujeres de las mismas proporciones, tienen el cuello bien hecho, el  cuerpo ancho, sin que nunca la cintura sea mucho más estrecha que el  resto del cuerpo. Los Charrúas tienen la cabeza grande y el rostro  ancho; los pómulos algo salientes; la nariz bastante estrecha en la  base: Hundida en esa parte, gruesa en la extremidad, de fosas anchas y  abiertas; las cejas salientes; fuertemente arqueadas, con poco pelo; los  ojos pequeños, negros, hundidos, tal vez algo cerrados, pero  horizontales; los labios gruesos; la boca grande; los dientes hermosos y  que jamás se caen; la barba rala...",..." sus cabellos son largos ,  negros, gruesos y lacios. El conjunto de sus facciones da al rostro un  aspecto serio y a menudo feroz; se descubre raramente en sus jóvenes ese  aire gozoso y abierto de algunas otras naciones...".<br /><br />Dámaso  Antonio Larrañaga refiere en 1813: ..."los ojos algún tanto oblicuos y  no tan chicos como se ponderan; la cara más bien larga que ancha, la  parte inferior del rostro estrecha y anchas las espaldas, la frente no  muy chica, los dientes muy bien conservados y muy iguales; la boca y  labios regulares, nariz un poco aguileña, pies y manos pequeños. En una  palabra nada tienen de monstruosos ni deformes los hombres primitivos  del país que ocupamos y que eran los verdaderos dueños de la  campaña...".<br /><br />El sargento mayor Benito Silva, que vivió con los  Charrúas, en 1841 aseguraba que: ..." son bastantes blancos,  principalmente las mujeres, el sol, el polvo, la grasa de los cueros en  que se acuestan y con que se cubren contribuyen a ennegrecer su cuerpo. Y  su pelo es castaño oscuro y liso."<br /><br />La etnografía de los Chaná-  Beguaes es escasa según Azara:..." no ceden a los Charrúas en la  estatura y las proporciones. Los varones 1.70 mt y 1.65 mt las mujeres, y  sus cráneos altos (hipsicéfalos) presumiblemente el resultado del  repetido mestizaje de Pámpidos y Láguidos."<br /><br />Por el lado del este  uruguayo, donde se encuentran casi 5.000 cerritos de indios, ( Rocha,  Treinta y Tres, Cerro Largo, este de Tacuarembó y sur de Rivera)  estuvieron probablemente los llamados "tapuias", pobladores  prehistóricos que mestizados con los Guaraníes en esa zona, dieron  origen a los Arachanes, cuyo cabello era revuelto y encrespado y que  regularmente tenían guerrillas con los Charrúas (según narración de Díaz  de Guzmán en 1612).<br /><br />A través de los relatos en distintas épocas  hemos visto pequeñas evoluciones en la tipología física del Charrúa, lo  que indicaría un mestizaje acrecentado en los últimos tres siglos de su  existencia, principalmente con integrantes de las otras parcialidades  indígenas que se consideraban pertenecientes a la macroetnia Charrúa.  También existió mestizaje con Guaraníes y con los inmigrantes blancos.<br /><br />de Picerno<br /><br />.<br /></b></span>

viernes, 21 de mayo de 2010

COMO SE POBLÓ EL URUGUAY, Y LA APARICIÓN DE LOS CHARRUAS

A los pobladores de estas zonas cercanas se les llamó Fuéguidos, Láguidos y Pámpidos, siendo estos últimos ( los Pámpidos), los ancestros de nuestros Charrúas.

Debemos aclarar que antes de los Charrúas entraron al país otras poblaciones de las cuales quedan restos de cerámicas y aparentemente habrían sido recolectores, pescadores, e incipientes agricultores.

Hubo mucho movimiento de pequeñas poblaciones de indios siendo interesante citar los que construyeron los conocidos "cerritos" que están en el este del Uruguay; estos indios serían sedentarios y en parte nómade, pero no eran de etnia Charrúa.

Como dijimos la macroetnia Charrúa era racialmente Pámpida (cazadores superiores), de características físicas bien desarrolladas, altos, estéticos, y de carácter muy firme, se llamaban a sí mismos "Chonik", que en idioma Tehuelche significa "nosotros los hombres", y eran descendientes de pobladores de la primera oleada que llegó al continente de origen australoide, según Paul Rivet. La altura de los Pámpidos oscilaba entre 1.70 mt y 1.83 mt, (Chaco y Patagonia), cráneo voluminoso, pómulos y mentón poderosos y salientes, y el índice nasal leptorrino (nariz larga y delgada). Corte atlético y equilibrio de las masas musculares, poco dimorfismo sexual, color del cutis oscuro y bronceado, ojos oscuros, pelo lacio y duro.

Los Pámpidos fueron ocupando las llanuras argentinas por los indios Pampas, Neuquen por los Puelches, el Chaco por los Guaycurúes, los Onas Tierra del Fuego y la Mesopotamia de Corrientes y Entre Ríos y la Banda Oriental, por los Charrúas.

Los Guaraníes –que no pertenecían al tronco racial pámpido-,se diferenciaban de los Charrúas por ser más bajos, de cabeza mas redondeada, cuello grueso, brazos musculosos aunque piernas cortas y débiles, pómulos poco salientes, y otro detalle que los diferenciaba de los Charrúas era que el color de su piel era más amarillento, y se les denominó brasílidos o amazónidos, por su origen racial.


de José Eduardo Picerno

lunes, 17 de mayo de 2010

EL DISCUTIDO LEGADO INDÍGENA EN LA SANGRE DE LOS URUGUAYOS

Orgullosos del indio que llevan dentro, organizaciones de descendientes celebraron ayer en distintos actos el Día del Indio. Según estudios académicos, un tercio de la población uruguaya (1.100.000 personas) tiene un ancestro materno indígena.

Sin embargo, a diferencia de lo que sucede en otros países latinoamericanos, sobran los dedos de las manos para contar a los uruguayos con rasgos evidentemente indígenas y son muy pocos quienes reivindican esa ascendencia.

Mónica Sans, doctora en Ciencias Antropológicas y directora del departamento de Antropología Biológica de Facultad de Humanidades, investiga hace 20 años las raíces genéticas de la población uruguaya. Primero comenzó estudiando los rasgos morfológicos, luego los sanguíneos y finalmente los moleculares.

Según la experta, el aporte indígena al ADN uruguayo es del 10% y sube al 20% en el departamento de Tacuarembó, donde se estima que vivieron los grupos más numerosos.

En Montevideo la proporción desciende al 2%. Sin embargo, cuando se realizan exámenes de ADN mitocondrial (características que se trasmiten sólo por línea materna) el aporte indígena sube, llegando al 62% en Tacuarembó.

Sans tiene una hipótesis que podría explicar esta distribución: "lo que posiblemente sucedió es que los hombres que se radicaban en campaña tenían hijos con mujeres indígenas. Y a su vez sus hijos se fueron quedando, formando la base de la composición de todo el Uruguay", explicó.

Según la experta, "en toda Latinoamérica es mayor el aporte por el lado materno, y cuando se hace el estudio por el lado paterno baja mucho y es casi inexistente".

Después de años de estudio Sans es categórica: "los valores son totalmente antagónicos de lo que se creía que era la identidad nuestra de pueblo. Siempre creímos que éramos un pueblo transplantado de Europa pero a nivel sanguíneo claramente no lo somos, más allá de los rasgos culturales, pero ese es otro punto... ", afirmó.

Ramona Nolberquis tiene 90 años muy bien llevados. Ella cree que su sangre charrúa tiene que ver con eso. Su abuela (Anisteta Acuña) y su madre (Nicómedes Acuña) eran descendientes de charrúas.

"En casa no se hablaba de eso. Mis hermanos (11 en total) creían que decir que éramos charrúas era un deshonor", explica. Pero a ella "siempre" la "llamó la sangre" y por eso es integrante del grupo I.N.D.I.A. (Integrador Nacional de los Descendientes Indígenas Americanos).

De su abuela recuerda la fortaleza y algunos hábitos alimenticios poco extendidos hoy en día: "ella desayunaba un churrasquito con un vaso de vino o caña. Además fumaba en chala... así vivió 106 años", dice orgullosa.

Susana González, presidente de I.N.D.I.A., dijo a El País que en el acto "reivindicamos la conmemoración de la batalla de Salsipuedes, y desde el año 2001 hacemos este evento frente a Artigas porque lo consideramos el padre de los indios. Le ponemos una ofrenda como homenaje a todos los indios", explicó.

Nación charrúa. Otro grupo, la Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa (Adench) también recordó ayer, como hace desde 1989, la matanza de Salsipuedes. Se reunieron en frente al monumento a los charrúas en el Prado. "No fuimos a llorar. Nuestra apuesta es transmitir la memoria y a nuestros hijos lo sucedido. También por la cosmovisión indígena, por un mundo mejor y más igualitario", dijo a El País el presidente de Adench, Enrique Auyanet.

La Asociación, fundada en 1989, nuclea a 250 personas en todo el país. Auyanet, afirmó que según un relevamiento que estudió el ADN mitocondrial un 40% de la población desciende de indígenas.

Para Adench uno de los temas centrales es la "revisión de los textos de estudio". Es por eso, que participaron del debate educativo. "Actualmente el tema de la nación charrúa prácticamente se omite", dijo Auyanet. En los últimos días el presidente de esta asociación recibió "insumos" que se usarán para los nuevos textos y dijo que "reflejan que se deben tener en cuenta los últimos 5.000 años de valores y de principios".

Consultado sobre por qué conmemoran el Día del Indio en forma separada del grupo I.N.D.I.A. dijo que responde a que ambas organizaciones tienen "filosofías diferentes" y que ellos apuestan al "respeto por la dignidad".

Las cifras

10% De la población uruguaya tendría en su ADN genes indígenas; en Tacuarembó ese porcentaje se eleva al 20% del total.

40% Es el porcentaje de la población descendiente de indígenas según la Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa.

Pi Ugarte: "el porcentaje es exagerado"

El antropólogo Renzo Pi Ugarte considera "exagerado" el porcentaje de incidencia indígena en el ADN uruguayo y cree que posiblemente haya "algún" error en la metodología de investigación por la cual se llega a esos porcentajes.

"Si usted mira la cara de la gente en una muchedumbre verá que no es lo mismo que en Perú, Chile, México... el malón gringo blanqueó a la población. Creo que en todo caso habría mucha más mezcla con africanos que con indígenas", afirmó.

Consultado sobre el legado cultural indígena que habría sobrevivido al exterminio Renzo Pi afirmó: "una vez dije una cosa en la revista Tres que ofendió mucho a los charruistas. Entonces dije: mientras no sea las boleadoras, que cada vez se usan menos, no dejaron nada. Esa es la triste realidad".

Inmediatamente después de semejante afirmación Pi Ugarte agregó: "hay algo en la forma de equitación criolla que parece ser indígena: el llevar las dos riendas para el mismo lado es un legado. El jinete europeo si quiere hacer que el caballo voltee a la izquierda, tira la rienda de la izquierda, pero no ambas. Eso deriva de la práctica europea de usar el freno, que los indios no tenían porque no tenían metal, razón por la cual estaban obligados a llevar las dos riendas", explicó.

-¿Alguna de nuestras tradiciones culinarias podrían adjudicarse a los indígenas?. "Que yo sepa no", responde, "salvo porque comemos cualquier bicho... mulitas, nutria, avestruz... ellos con el tiempo se volvieron mucho más gourmet porque lo que más les gustaba era la carne de ganado. Primero porque había mucha cantidad y segundo porque es una presa mucho más fácil de cazar que una nutria... esa fue una de las causas de los enfrentamientos posteriores porque claro, el ganado tenía dueño, lo que los exponía a robar", explicó.

En definitiva y en opinión de Renzo Pi, "el legado cultural indígena es muy poco, y éste se expresa en algunas características del gauchaje, que a su vez tenía mucha influencia europea", aseveró.



de diario El País

sábado, 8 de mayo de 2010

LA PERSONALIDAD INFLUYE EN EL ENVEJECIMIENTO DEL CEREBRO.

El volumen de la materia gris es menor en las personas neuróticas y mayor en las escrupulosas, revela un estudio

Un equipo de psicólogos de la Washington University en St. Louis, Estados Unidos, ha descubierto que existe una relación entre la personalidad de las personas mayores y el volumen de ciertas áreas de su cerebro, vinculadas a la emoción y al procesamiento de la información social. Un rasgo concreto de la personalidad es la que más afectaría al cerebro: la neurosis, fuente de estrés y de angustia. Según los investigadores, los resultados obtenidos de este estudio, en el que se analizó el cerebro de casi 80 personas, permitirán comprender mejor el origen de ciertas enfermedades, como la demencia o el Alzheimer. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.



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jueves, 6 de mayo de 2010

AUTOR DE BECHO


Abocado a su tarea de periodista y a la realización labores "extra" como el presente documental, Castillos prefiere trabajar modestamente antes que insistir golpeando puertas. "Yo odio eso de salir a limosnear patrocinios. Me da escozor tener que salir a limosnear a un empresario o a alguna empresa para estar luego como debiendo favores", asegura. Sin embargo, a veces se encuentra con gente dispuesta a brindar apoyo de forma desinteresada. "He recibido mails de gente en el extranjero, que querían obtener una copia del documental, pero estaban también interesados en aportar. Fue el caso de personas que me escribieron desde Europa y Estados Unidos. Entonces yo les ofrecía enviárselos sin ningún cargo, pero como insistían en colaborar, les expliqué, a modo de referencia, que yo con cien dólares puedo hacer 50 copias del documental", recuerda Castillo, insistiendo en que "si quieren mandar algo, que lo hagan, pero no están obligados".

Merced a esos contactos "he mandado copias a Brasil, Francia, hacia gente que sabe que este material está hecho honestamente, y si en alguna ocasión necesitara apoyo para continuar, me lo brindarían. De cualquier manera, insisto en que no lo hago para obtener ganancia. No es mi medio de vida, simplemente lo hago porque los siento y porque me da placer".

En cuanto a la difusión local de "Becho, el del violín", su autor explica que también se trata de una tarea hecha a pulmón. "He presentado el documental en varios lugares de mi departamento, pero mi idea es que la gente aprenda a hacer películas, que no aguarden que uno llegue como un predicador cultural a pasar una película. Yo eso lo voy a a seguir haciendo, pero si la gente aprendiera a manejar una camarita y a editar, llegaríamos a un momento en que se podría hacer una producción mensual, y llegar al final de un año con material como para hacer una muestra o un festival a nivel departamental. Con esto no estoy inventando nada, es una idea surgida en el interior de Argentina, que se llama "Cine con vecinos". Yo contacté a esa gente y los voy a invitar a Rocha para que transmitan su experiencia".

Y ellos se juntan

El lanzamiento del film de Castillos se enmarca en una serie de homenajes al violinista en el vigésimo quinto aniversario de su muerte. Dichos homenajes incluyen las artes plásticas y el teatro.

"Mientras trabajaba en el documental, conocí a Rodolfo Picca, un lascanense radicado en La Paz, que diseñó y consiguió esculpir una placa de mármol de 1,80 de altura y 100 kilos de peso, que será colocada en una plaza de Lascano, en las inmediaciones del Liceo local, adonde concurrió "Becho". En esas andanzas también conocí a Rubens Motta, un dramaturgo del Cerro que había hecho una obra llamada "El Violín de Becho", y que la había presentado en salas alternativas de Montevideo". De esos encuentros nació la idea de un homenaje interdisciplinario.

"Con la placa de Rodolfo, La obra teatral de Rubens y mi película, le propuse a la gente de Rocha hacer toda una movida de homenaje en Lascano y la capital departamental. La idea es que la calle de Lascano que pasa junto al liceo -inaugurado por su madre y de la que él fue alumno fundador- se llame Carlos Julio Izmendi "Becho", que se coloque la placa en la plazoleta que está enfrente, y que Motta represente su obra, y que se proyecte el documental".

Sin embargo, un imponderable hizo modificar la agenda de estas actividades. "Con todo eso íbamos a arrancar un ciclo de homenajes el 7 de febrero, que es el día en que Becho hubiera cumplido 78 años. Pero el hombre clave en ese ciclo de homenajes, un conocido periodista y edil de la Junta Local de Lascano sufrió un infarto del que recién ahora se está recuperando", por eso se postergaron de momento esos homenajes en la localidad natal de Becho. "El homenaje grande que se va a realizar en breve será en la ciudad de Rocha el 21 de mayo, vigésimo quinto aniversario de la Muerte del violinista. Una sala del conservatorio de música -donde Becho fue profesor- llevará su nombre. A su vez, la Intendencia prometió hacer una exposición con los programas de los conciertos que Becho dio en el teatro 25 de Mayo de Rocha, donde debutó como concertista a los 17 años. Allí también se presentara el documental y la obra teatral de Motta."

Gracias por la emoción

Hasta el momento se realizaron tres exhibiciones, en Chuy, San Miguel y La Paloma. "Fue una gran satisfacción para mí ver como la gente se emocionaba, gente mayor llorando por la emoción, y agradeciendo por la posibilidad de vivir esa emoción" indica el autor.

"El público aplaudía espontáneamente al final del documental, pero ese aplauso obviamente no era para mí como realizador, sino para Becho, y fruto de la emoción que les producía lo que veían".

En una de las proyecciones en Chuy, se me acercó un veterano y me dio las gracias 'por este rato de emoción', y se fue muy conmovido" cuenta Castillos, quien entiende que "con lograr esas emociones el objetivo está cumplido".


Montevideo Portal/Gerardo Carrasco


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MÚSICO LASCANENSE CARLOS JULIO EIZMENDI, AUTOR DE "BECHO, EL VIOLÍN"

Con Carlos Castillos, autor de "Becho, el del Violín"

Más que un solo violín

02.05.2010 13:09

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"Quise hacerle un homenaje separándolo de la sombra de Zitarrosa", explicó a Montevideo Portal el periodista Carlos Castillos, autor de "Becho, el del violín" un documental acerca del músico lascanense Carlos Julio Eizmendi, el "Becho". Este mes se cumplen 25 años del fallecimiento del violinista que inspirara la famosa canción de Don Alfredo.
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El periodista rochense Carlos Castillos. Montevideo Portal

"La mayoría de la gente cree que Becho es un personaje, una ficción inventada por Zitarrosa. Eso sucede hasta en Lascano", asegura Carlos Castillos, periodista nacido en Chuy pero afincado en Montevideo desde hace años. Lo cierto es Carlos Julio "Becho" Eizmendi, que nació el 7 de febrero de 1932 en la ciudad de Lascano, departamento de Rocha, y murió el 21 de mayo de 1985 en el hospital de Clínicas de Montevideo, fue un músico de enorme talento que merece ser reconocido por sus propios méritos.

Hombre de larga trayectoria en la prensa de nuestro país, Castillos se desempeña actualmente como corresponsal para la Agencia Alemana de Noticias (DPA). En diálogo con Montevideo Portal, se refirió a los motivos que lo llevaron a rodar un documental sobre la vida de "El Becho", virtuoso músico lascanense, que fuera amigo de Alfredo Zitarrosa e inspirara una de sus piezas más populares.

"Surgió de casualidad, gracias a mi relación con Julio Dornel, un amigo que tengo en el Chuy que es periodista desde hace muchos años y tiene un gran archivo en formato VHS", explica Castillos acerca del modo en que nació la idea del documental. "Era un material que se estaba deteriorando, llenándose de hongos, y había riesgo de que se perdiera. Entonces traje esas filmaciones para Montevideo y las digitalicé, y mientras miraba los videos para clasificarlos, me encontré con un viejo reportaje a don Ángel y doña Chicha, los padres del Becho. Ella había sido maestra y fundadora del liceo de Lascano, y él era peluquero. Era una grabación de unos cuarenta y cinco minutos, dónde ellos contaban la vida de su hijo", refiere Castillos, quien de inmediato se dispuso al salvataje de ese material fílmico. "El problema es que la cinta estaba muy deteriorada y me dio muchísimo trabajo rescatar al menos algo de imagen y audio. Entonces decidí suspender un documental acerca de otro tema en que estaba trabajando, y empezar uno nuevo acerca de la vida de Becho".

El hallazgo de esa antigua entrevista de la televisión rochense, significó para el periodista el inicio de una prolongada tarea de investigación. "A partir de ese momento anduve un año y medio girando por Lascano, Barra del Chuy, Rocha y Montevideo, los lugares donde transcurrió la vida de Becho", relata. "En la Barra transcurren algunos de los episodios más interesantes de su niñez y juventud, ya que desde fines de los años treinta ya veraneaba en esa zona. Es también la época en que, siendo un adolescente, comienza a estudiar violín, y con un grupo de amigos del balneario comienzan a dar serenatas a las muchachas, aunque en realidad esas serenatas las ofrecían también para la gente del lugar, a manera de mini conciertos callejeros".

Los testimonios recogidos por Castillos sitúan a Eizmendi en el lugar de un músico de enorme talento, pero también lo acercan al estereotipo del músico bohemio, coincidiendo todos en su calidad humana. "Era muy pintoresco, porque no le gustaba tocar en serio. Eso se lo reservaba para las orquestas, pero con sus amigos y la gente del pueblo, aprovechaba para divertirse, para tocar el violín pero también para jugar con él. Por ejemplo, en la banda sonora del documental hay un registro muy curioso grabado en la casa de Zitarrosa. Becho estaba ensayando con Alfredo, y vio que el arco del violín proyectaba una sombra en el suelo, y que San Pedro -el gato de Zitarrosa- intentaba atraparla. Eso dio como resultado una grabación fantástica, donde Becho toca el violín pero a la vez juega con el gato" recuerda el autor del documental.

Al parecer ese tipo de juegos eran muy comunes en Becho, "había quien decía que él hacía hablar al violín. A veces en el Chuy iba al boliche de un tal Nicomedes Gómez, se escondía detrás de una columna y le daba las buenas noches, pero usando el violín, y el bolichero se desesperaba buscando, sin saber si la voz que le había hablado pertenecía a una persona o a un loro".


El 21 de mayo se cumplen 25 años de la muerte del músico. Para realizar su documental, Castillos recabó testimonios en varias localidades rochenses, incluída la de Lascano, cuna del artista. En todos los casos, pudo constatar que la figura del músico no era recordada más que por sus coetáneos, personas de más de sesenta años.

"Para mí sorpresa, descubrí que la mayoría de la gente joven de Lascano ignoraba que Becho era de allí, y también que había mucha gente que creía que se trataba de un personaje inventado por Zitarrosa. Y si en Lascano hay una cantidad de gente que cree eso, no es difícil imaginar que en el resto del país el desconocimiento acerca de Becho debe ser igual o mayor" explica Castillo, señalando a su vez una curiosa confusión. "Hubo gente que pensó que yo estaba haciendo un documental sobre la vida de Gerardo Mattos Rodríguez, porque a él también le decían Becho. El desconocimiento era total. Salvo en la gente de la generación del Becho o cercanas a la misma, personas que superan los sesenta años. La gente joven no lo conoce ni por asomo".


Becho toca junto a Alfredo Zitarrosa
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"La gente supo que había algo que se llamaba Becho a partir de la canción de Zitarrosa, pero casi nadie sabe que fue un eximio violinista. Tan bueno que se presentó a un concurso para una plaza en la Filarmónica de Munich, y entre doscientos aspirantes lo eligieron a él. Su talento fue reconocido también en Latinoamérica. Dirigió en Cuba, en Venezuela, en Bolivia, fue profesor de conservatorio en Bolivia e integró la Sinfónica de Maracaibo" indica Castillos, insistiendo en el talento del artista y su trayectoria internacional que contrasta con la falta de reconocimiento en su país.

"Le pregunté incluso a Renée Pietrafesa, que es una autoridad en la materia, acerca del valor del Becho, y me dijo que era un violinista de primer nivel, opinión que también me dio Daniel Lasca, que es uno de los primeros violinistas de la Ossodre en la actualidad", apunta el periodista.

En cuanto a las intenciones de su trabajo, Castillos afirma que "el documental que yo quise hacer pretendía homenajear al Becho, separándolo de la sombra de Zitarrosa, al que se nombra igualmente sobre el final, porque es insoslayable. Además, tampoco era cuestión de dejar de lado la gran relación que ellos tuvieron más allá de la música, porque eran amigos entrañables. Pero esto es un homenaje al Becho, que creo que tiene méritos más que suficientes para tener un lugarcito propio en la historia de la música uruguaya", sostiene.

Violín de pueblo

Una de las preocupaciones de Castillos a la hora de presentar su documental, es destacar el carácter popular y bohemio de Becho, más allá de su trayectoria en la música denominada culta. "Ese es un rasgo interesantísimo que yo me preocupé por dejar bien señalado en el documental: el Becho era un tipo popular, y por eso la banda sonora de esta película está hecha por gurises que andan por la calle, en las ferias. Uno tocando el saxo, otro que anda tocando el clarinete por la calle en su barrio, otro que toca la guitarra en un galpón, otro que toca el acordeón, etc. Castillo refiere que "se me sugirió que le pidiera a la Ossodre que interpretara el Violín de Becho, y se grabara en estudio. Pero yo quería hacer una cosa bien popular y me entusiasmé más con eso porque los gurises se prendieron. Incluso hay una chica noruega que está estudiando música acá, y se enganchó para hacer una introducción del tema con su clarinete. A toda esa muchachada que le he ido mostrando el documental y que han participado con su música, les encantó la idea de intervenir, lo que me da mucha satisfacción.


"El Becho fue un músico profundamente popular". Montevideo Portal


Bien se lame


"Becho el del violín" es un documental realizado con un presupuesto mínimo y un equipo de producción igualmente reducido: Carlos Castillos y nadie más. Se trata de un trabajo sin fines de lucro, hecho totalmente "a pulmón", y por el interés de su creador en rescatar del olvido al músico rochense.

Dicho trabajo "no tiene ningún apoyo ni financiación, pero no tiene prácticamente gastos" afirma con modestia el periodista, reconociendo que el capital invertido en el producto es su trabajo "Allí hay instalado un debate, acerca de si la cultura debería hacerse gratis o no. Yo presenté algunos proyectos a los Fondos Concursables, y en el Fonam, pero han sido rechazados ya un par de veces. Según me ha dicho, en algún caso ese rechazo se debió a cuestiones formales, en otros quizá fue porque no lo encontraron interesante" explica, en la certeza de que "si hubiera esperado hasta recibir fondos de algún patrocinador, no hubiera hecho nada".

"Compré una camarita chica pero de buena calidad, con buena definición, y tengo una computadora portátil con un programa de edición de videos. Esas son las herramientas con las que hice el documental", cuenta con sencillez.

"Los viajes por el departamento de Rocha los costeo con un 'auspicio indirecto' (ríe), porque tengo un primo que se encarga de la publicidad por altoparlantes en Chuy, y entre sus clientes hay una empresa de transporte que le proporciona pasajes que él no utiliza, por lo tanto yo le grabo a veces algún material que necesita y él me da los pasajes". En cuanto a los insumos utilizados, detalla que "los mini dvd que lleva mi cámara cuestan muy baratos, consigo diez por 180 pesos, y con esa cantidad puedo hacer un documental. Esos son mis gastos, y no son muy altos", afirma modesto.

"Después hago algunas copias en las que invierto algún dinero más. En este caso invertí 1500 pesos en copias, las vendí y obtuve 1.700. Yo no hago esto con fines de lucro, así que con esos doscientos pesos que sobraron, hice mas copias para regalar en centros de enseñanza".

miércoles, 5 de mayo de 2010

INDICIOS PARA RECONOCER LA PROBABILIDAD DE LA DESCENDENCIA CHARRÚA

Indicios para reconocer la probabilidad de la descendencia charrúa. Existen rasgos que son más característicos en los descendientes de charrúas o amerindios que en la población no descendiente, vamos a nombrar los principales:

*El llamado "diente en pala". Es la característica de los cuatro dientes incisivos superiores que en su cara interna tiene una concavidad que se nota al pasar el dedo en cada diente. Es como su fuera una palita, de donde le viene el nombre. El origen de esta característica genética estaría en las poblaciones mongoloides, o sea, debería ser más propio de los descendientes de guaraníes que de charrúas, pero también se da en los charrúas, aunque sabemos que la etnia madre tiene por origen posiblemente el lugar geográfico autraloide-melanesio-polinesio. Este rasgo se transmite por varias generaciones, aún en los ya mestizados con europeos.

*Los verticilos. Estos son una de las cuatro figuras que forman las huellas digitales o dermatoglifos. Se trata de los que se llaman "arcos" y "presilla I" y "presilla II". La característica del verticilo se observa claramente en las antiguas credenciales cívicas de los ciudadanos uruguayos, en la parte de la izquierda arriba donde dice "ficha dactiloscópica" o expresión similar. Entonces aparecen una letra y cuatro cifras que corresponden a la mano derecha: la letra corresponde al pulgar, y si es una "V", significa que el pulgar tiene el tipo de verticilo. Las restantes cuatro cifras corresponden a los dedos índice al meñique, y si alguno es número 4, también significa que es verticilo. Luego aparece otra expresión similar que corresponde a la mano izquierda.


Pongamos un ejemplo:

- E 2234
- V 4422

Esto significa que en la mano derecha solo el meñique tiene verticilos; y en la mano izquierda tienen verticilos el pulgar "V", el índice y el dedo medio.

Esto implica una probabilidad de ser descendiente de amerindio, y si es autóctono, de charrúa o guaraní.

La Doctora Mónica Sans, eminente atropóloga uruguaya, sostiene que el hecho de poseer verticilos en las huellas digitales, implica solo una posibilidad pero no la seguridad de ser descendiente de indios. Estamos de acuerdo porque hay europeos que también poseen verticilos, pero lo que yo le informé a la antropóloga en su oportunidad, es que en el caso contrario, si partimos de la certeza de que conocemos un descendiente de charrúa, en ese caso siempre tendrá verticilos. En el caso del bisnieto de Sepe, Sr. Bernardino García; sus diez dedos tienen verticilos. En el caso del suscrito solo tres dedos. Pero en todos los demás casos que el suscrito ha comprobado (más de 20), en que había certeza de que si la persona era descendiente de charrúa, poseía verticilos.


*La manchita sobre la piel a nivel sacrococcígeo, concocida también con el nombre que estimo inadecuado de "mancha mongólica". Los estudios resumidamente arrojaron que en asiáticos y amerindios, la poseen prácticamente el 100%; en africanos el 80%; y en poblaciones europeas, siempre menos del 10%. Los estudios de Mónica Sans tenían una hipótesis de encontrar en el Uruguay porcentajes relacionados con esos números, dado que por haber tanto inmigrante, creyó que el resultado se aproximaría más a lo esperado para europeos.
Sin embargo, en el CASMU encontró más del 30% de niños que nacían con la mancha; en el Hospital de Clínicas, ese porcentaje sube al 42%; y en el Hospital de Tacuarembó, llega al 50%.

Esto significa que ha habido un intenso mestizaje a partir de los indios y se comprueba que los cálculos realizados por el suscrito de descendientes totales en el Uruguay, partiendo de una hipótesis probable de que en 1700 ya existían al menos 20 mestizos descendientes de charrúas, en la actualidad se debe estimar que hay entre 300.000 y un millón de descendientes de charrúas. El gran problema es que casi ninguno sabe que es descendiente, ya que sus padres o abuelos siempre han ocultado que provenían de un indio, por motivos que aún no he podido dilucidar.

En mi caso particular, mi madre me informó recién cuando yo tenía 30 años de edad sobre el punto.


*Otros estudios sanguíneos. Hay varios estudios sanguíneos que vinculan el tipo de sangre y la descendencia y son muy complicados. Lo que si se ha podido comprobar que el tipo de sangre de los descendientes, es con mayor frecuencia del grupo O.




Nota

Todo lo anterior, si coincide en una persona indica altas probabilidades de ser descendiente de charrúa, siempre que los relatos familiares también lo confirmen.

En el futuro próximo esperamos que sea mucho más fácil conocer sobre este tema ya que si tenemos el ADN de restos mortales de charrúas (comprobados charrúas), será entonces solamente necesario compararlo con el ADN de cada uno de nosotros y entonces sabremos con seguridad si tenemos la genética charrúa o no la tenemos.-



A continuación vamos a publicar la foto de una tataranieta del famoso cacique charrúa Sepé, donde se podrá apreciar una semblanza de lo que era la fisionomía y la expresión agraciada de la llamadas "chinas", y se comprenderá también porqué eran tan solicitadas por los colonizadores españoles y aún mismo por los criollos que se anotaron en la lista para recibir sobrevivientes de Salsipuedes en 1831.








material de José Eduardo Picerno


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