Resolución del Consejo de la Familia de Uruguay
Abril de 2009.
En 1994 un grupo de uruguayos invitamos a Aurelio Díaz Tekpankali con el propósito de recuperar la Memoria de esta Tierra donde aparentemente no quedaba ningún rastro de sabiduría Indígena.
Después de ocho años de viajes y búsquedas de visión, en febrero del 2002 Aurelio nos legó la Búsqueda de Visión para que el pequeño Consejo de aquella época la sostuviera por sí mismo, liderado por un Hombre Medicina uruguayo.
La decisión fue la misma: Caminar como Familia la recuperación de la Memoria de esta Tierra, y para ello decidimos presentarnos año a año a cada uno de los Siete Direcciones.
Hoy hemos cerrado el círculo y con profunda alegría hemos mirado dentro del Corazón del Universo, nuestro propio Corazón, y queremos compartirle a todas nuestras relaciones, la celebración de haber conquistado dicho propósito.
El Abuelo Fuego, La Medicina del Agua de estas praderas y la guía amorosa de nuestros Antepasados, los llamados Pueblos Libres, nos enseñaron, y nos enseñarán, a caminar la Horizontalidad, la Igualdad, la Medicina de Ser Familia.
El Consejo de esta Familia quiere Agradecer profundamente a Aurelio Díaz Tekpankali por habernos mostrado el camino, habernos acompañado y habernos dado la oportunidad de que descubriéramos por nosotros mismos: quienes somos, quienes fuimos y quienes seremos.
Reconociendo la Diversidad de la Gran Rueda de la Vida, en este momento queremos anunciar nuestro renacimiento o la reconexión con el linaje de nuestros ancestros. Honrando este linaje hemos decidido caminar hacia el restablecimiento del Orden del Amor en el Círculo.
Esto implica que asumimos una organización a-jerárquica, basada en la corresponsabilidad en la toma de decisiones y conducción del destino de nuestra Familia. Sabedores de que esta forma de organizarnos no es la que está establecida en el Fuego Sagrado de Itzachilatlán, asumimos la conducción y la responsabilidad inherente a la forma que hemos recuperado de nuestros Antepasados.
Honrar nuestro linaje también implica el respeto a la forma en que se levantan y caminan los hermanos de otras partes de la Madre Tierra, el respeto a la diversidad de las formas, de los diseños, y la belleza de poder compartirlos fraternal y respetuosamente. Implica la más completa y profunda hospitalidad hacia todos los que se acerquen con el corazón abierto, con respeto hacia nuestra tradición y hacia nuestra gente.
Agradecemos al Gran Misterio, al Gran Espíritu, a los Guardianes de las Siete Direcciones, a la Madre Tierra, sus Medicinas, a las Piedras, las Plantas, los Insectos, los Animales, al Agua, al Aire, al Abuelo Fuego, al Abuelo Sol, la Abuela Luna, a la Nación del Trueno, al Pueblo Nube, a la Gran Nación de las Estrellas, a los Antepasados que viven en el campamento del otro lado, a los Seres Invisibles, a todos las familias humanas, a todas las hermanas y hermanos que nos han acompañado y a todas las pruebas que hemos pasado para llegar a este momento.
Compartiendo con todas nuestras relaciones, este momento de celebración, sabiendo que como siempre: ¡Lo mejor está por venir!
Con Amor,
Consejo de la Familia de Uruguay.
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A veces esos mensajes de los Charrúas me inundan dentro xq tb tengo sangre mestiza, del linaje de los Incas, pero en mi querido Perú cada vez se pierde más los valores del ser indígena. Para muchos, que le digan "cholo", "serrano" es un insulto.
ResponderSuprimirAunque hay rescatistas de nuestro pueblo,de nuestros orígenes, que al igual que ustedes, tratan de buscar nuestra verdadera historia, con sentimiento.
Felicitaciones.